Ni tan satánico ni tan amigable, fertilizantes químicos.

Hola, me alegra estes en está página y te comparto una opinión acerca de los fertilizantes químicos. Por eso le he puesto a este articulo Ni satanico ni tan amigable, fertilizantes químicos.

Opinión

Muchas veces hemos escuchado decir que los fertilizantes químicos son malos, en algunos periódicos pudimos haber leído que el suelo dónde se cultiva maíz ha dejado de producir, que fue porque aplicaron demasiados fertilizantes.

Paradójico ¿no?, en nuestro entender si le agregas más, vas a obtener más.

Para acercarnos un poco a poder entender toda esta idea si lo químico es malo, o lo sintético no es natural o lo orgánico es mejor que lo químico o que lo mineral no es orgánico; necesitaremos comenzar desde el principio y a lo más diminuto de nuestra existencia.

Porqué desde el principio, pues porque es bueno iniciar desde allí, todo el universo, toda la materia está constituida por átomos, y la ciencia que estudia los átomos y sus relaciones es la Química, esta palabra suena conocida ¿no?

Todo el planeta Tierra se rige por procesos derivados de las interacciones de los átomos, pero estos átomos, moléculas, elementos y compuestos, están regidos también por las leyes de la Física, se mueven, se pueden medir porque pesan y se transforman como la mezcla para hacer un pan.

¿pero de donde surge la idea de orgánico?

Como mencionábamos, el ser humano, como todos los organismos que viven sobre la tierra, están vivos (excepto los virus), el ser humano es un ser orgánico, pero representa menos de ¼ de la constitución completa del planeta.

De la idea de que hay cosas que están vivas, surge el estudio de la química orgánica e inorgánica, la primera hace referencia a los organismos compuestos de carbono (jejeje el ser humano, plantas, hongos y animales; unos microscópicos y otros macroscópicos) y la segunda hace referencia a los compuestos que no contienen carbono, como las rocas, minerales, piedras preciosas, metales; aunque hay algunos minerales que tiene carbono (que en un momento estuvieron vivos, el petróleo), pero de nuevo la palabra Química o químico.

Entonces lo orgánicos es una organización transitoria de compuestos minerales (interacciones químicas en el interior) con un arreglo muy bien estructurado, por ejemplo, nuestras manos tienen hierro en el interior (la sangre), así como calcio en los huesos, una planta tiene también calcio, hierro, pero transforma el carbono (CO2) en azucares y libera oxígeno, un proceso químico (síntesis).

Hasta el momento todo va pintando muy bien con las palabras químico, orgánico y un poco con síntesis.

Pues cuando se escucha la palabra síntesis o sintético, algo nos suena extraño, como algo complejo. En el caso de síntesis hace referencia a un arreglo u acomodo, ¿arreglo de qué? Pues de moléculas o compuestos simples que se unen para obtener una molécula o compuesto más complejos. La masa de harina, huevo, azúcar y leche se transforman en un pan.

Entonces sintético es el resultado de un proceso de síntesis (químico) dónde se obtiene un producto, oxigeno producido por las plantas para que nosotros podamos respirar, la transformación del vapor de agua en agua líquida que podemos beber.

Pero aquí surge un prejuicio muy intenso con esta palabra (sintético), porque muchas veces o la gran mayoría no lo podemos ver, lo respiro (oxígeno) pero no lo puedo ver. El agua purificada pasa por procesos físicos, químicos y fisicoquímicos para que la puedas beber desde una botella.

Cuando nos tomamos un multivitamínico ingerimos una mezcla de minerales (hierro, calcio, zinc, fósforo, potasio, magnesio) con vitaminas, una variedad del tipo B, A y C. Pero no preguntamos de dónde salieron cada uno de esto nutrientes, como los extrajeron, de dónde las (os) obtuvieron, ¿las sintetizaron?

El ser humano se beneficia de muchos productos derivados de la sintetización de recursos naturales.

Por ejemplo, los hongos comestibles (champiñones y setas entre otros) se obtienen de los bosques, pero como somos millones que nos gusta comer quesadillas de hongos cada fin de semana o una sopa de hongos, pues existen las granjas productoras de hongos.

Un producto sintetizado de un hongo es la penicilina, pero como nos quita una infección de estómago o garganta, no preguntamos ¿cómo la sintetizan? ¿es natural? ¿mi penicilina es orgánica?

Y lo natural tiene la fuerte connotación de no transformado, pero varios recursos naturales son el agua, el oxígeno (proveniente de la síntesis de las plantas terrestres y acuáticas), el frío, las lluvias, el calor, los bosques, los mares y océanos.

Pero lo natural no necesariamente implica que te lo puedas comer así como esta, o aprovechar lo natural a la viva México, para comerte un taco en un puesto de tacos, alguien tuvo que matar a la res, filetearla, cocinarla, alguien cultivó maíz, alguien más realizó la nixtamalización, alguien lo transformó para hacer la masa de maíz en tortilla, y así con todos los ingredientes naturales fueron transformados para llevarlos a tu boca.

Es más, en tu taco hay procesos químicos.

Muy bien, y ¿los fertilizantes químicos?

Como sabemos la agricultura requiere satisfacer las demandas alimentarias de la población intentando (según o lo ideal, lo más deseado posible) minimizar los daños al medio ambiente. Y más, si las demandas de comer tacos (seguimos con los tacos) son mucho más numerosas, más vacas, mas forrajes para vacas, más chiles, tomates, jitomates, limones…etc…etc.

Entonces surge la imperante necesidad de incrementar los rendimientos de todos los cultivos con fertilizantes químicos.

Pues bueno, éstos fertilizantes transforman los recursos naturales y recursos secundarios de otros procesos extractivos en nutrientes (N, P y K) necesarios para que las plantas de los cultivos crezcan.

Estas transformaciones son síntesis o procesos sintéticos y purificaciones (dentro de lo que pueden) para obtener nitrógeno en forma de nitrato de amonio, sulfato de amonio provenientes del gas natural y el azufre.

El gas natural se obtiene de la perforación de yacimientos de petróleo, pero se encuentra sobre el crudo en la cámara del yacimiento de extracción.

En el caso del azufre este puede obtenerse de yacimientos subterráneos, aguas termales y volcanes. Que se extraen y posteriormente se transforman.

En el caso de los fertilizantes fosforados y potásicos se extraen de rocas, rocas fosfóricas (fosforita y apatita) y rocas potásicas (feldespatos potásicos, carbonatos y cloruros potásicos).

En este momento ya pinta complejo todo estos procesos y transformaciones, pues la extracción para la fabricación de los fertilizantes ambientalmente no es tan amigable con el medioambiente.

Pues las rocas potásicas y fosfóricas se extraen con minería, en el caso de los minerales pétreos (rocas) se llama cantera, existe la otra minería de minerales preciosos como el oro, plata, cobre.

Y como sabemos todo este tipo de extracción implica remover árboles, utilizar mucha agua, dejar un cráter del tamaño de un estadio azteca o más, desplazar personas locales; muchas veces comunidades indígenas.

En el largo plazo enfermedades de piel, respiratorias, cáncer y fallecimientos de las personas cercanas a estos sitios de extracción.

Se menciona muchas veces que se ha incrementado la tecnificación de los procesos de extracción y purificación, pero se siguen incrementando las lluvias ácidas derivadas de los compuestos gaseosos de nitrógeno (óxido nitroso).

Ese óxido nitroso que le da el turbo al carro de carreras para que avance mucho más rápido y gane la competencia.

En los sitios de separación y purificación hay una elevada eutrofización con nitrógeno, nitrógeno que no se puede transformar fácilmente por las bacterias nitrificantes del suelo (bacterias que se encuentran de forma natural) acumulándose y posteriormente infiltrándose para acumularse en las aguas subterráneas.

Tomemos de ejemplo la urea (carbamina o carboxidiamida), fertilizante muy popular que se obtiene de un gas, uno de ellos el gas natural, que mediante un proceso químico se convierte primero en amoníaco y luego se deshidrata para formar urea.

Aunque de forma natural la urea se puede obtener de las excretas de los rumiantes, ya que se produce en el hígado y se excreta a través de la orina, pero no es tan rentable colectar la orina, por lo que se mantiene el suministro a partir del gas natural.

Este fertilizante nitrogenado no es una sal, pero se puede descomponer en otros compuestos y depositarse con facilidad por disolverse con el agua.

En exceso ya aplicada la urea en el suelo, se puede transformar en carbonato de amonio, compuesto inestable al oxígeno que libera CO2 y amoniaco, cuando el suelo se encuentra seco estos se movilizan fácilmente a la atmósfera exacerbando el efecto invernadero.

En exceso de humedad el amoniaco se convierte en hidróxido de amonio que puede separarse en amonio e hidroxilo, incrementando la alcalinidad del suelo.

En otros casos el CO2 puede generar ácido carbónico, acidificando el suelo un poco más de lo que podría encontrarse.

Por otra parte, el ácido carbónico puede combinarse con calcio y formar carbonato de calcio, una forma de calcio que se encuentra de forma natural en el suelo, pero en exceso pierde estructura y fertilidad el suelo.

Entonces, ¿que sucede con los fertilizantes químicos? ¿son malos?

Pienso que, como tal, no, pero no son viables ecológicamente, aunque llevan años utilizándose; pero en el proceso de fabricación es dónde todo se complica, la intervención humana siempre genera consecuencias, y consecuencias que muchas veces no se resuelven fácilmente, más que los recursos naturales son finitos.

El agua seguramente no se va a terminar, pero el agua potable si, cada vez los cuerpos de agua se van a encontrar más contaminados que no existirá tecnología alguna que pueda purificarla para poder beberla.

Como mencionaba al principio de este artículo, los fertilizantes son aplicados por personas, que muchas veces imitaban o seguían las ordenes de alguien más, con la idea de agregar más produces más, y más no siempre es sano, el suelo tiene sus límites, así como el ser humano.

Las grandes necesidades de satisfacer la gran variabilidad de productos agrícolas y frutícolas provienen de nuestros vecinos del norte, que querían los productos de zonas tropicales o de zonas mediterráneas, buscaron e implementaron un modelo para tener mangos en diciembre o tener maíz todo el año.

Y esta idea se fue expandiendo y generando una necesidad innecesaria, explotar los suelos para competir y satisfacer otras necesidades que no eran nuestras.

Finalmente, el composteo y/o lombricultura (vermicultura) son estrategias que utilizan transformaciones químicas con desechos naturales (excretas, hojarasca) y no tan naturales (desechos urbanos o cloacales) que busca mitigar en lo posible los impactos producidos por la intervención humana derivados de aprovechar los recursos naturales finitos.

E intentar remediar los suelos con el humus o compost de una forma amigable con el medio ambiente sin perder la producción y los flujos de dinero para mantener la economía del agricultor como del consumidor, ardua tarea en un contexto desigual.

Infórmate y pregunta, encontrarás una solución natural profesional cerca de ti.

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