¿Qué es el tejocote y por qué es un fruto tan importante en México? Conoce su origen, cultivo, beneficios y el potencial que ofrece para los productores nacionales.

¿Qué es tejocote?

¿Qué es el tejocote y por qué es un fruto tan importante en México? Conoce su origen, cultivo, beneficios y el potencial que ofrece para los productores nacionales.

Tejocote, desde el árbol a tu ponche en Navidad

El tejocote, un fruto con historia y tradición

Cuando hablamos de ponche, no podemos descartar el tejocote, pues es el ingrediente fundamental del ponche calientito para calmar el frío en las fiestas decembrinas. El fruto de tejocote forma parte de esta tradicional bebida de fin de año y se consume desde Puebla hasta Chiapas, aunque actualmente también está presente en prácticamente todo México. El ponche simplemente no sería el mismo sin este fruto. Por ello, vale la pena conocer más sobre su cultivo y descubrir algunos datos interesantes de una de las frutas más representativas de la temporada invernal.

El nombre científico del tejocote es Crataegus mexicana, mientras que el nombre Crataegus proviene del griego kratos, que significa «duro». La fruta también es conocida como «manzanita» debido a su semejanza con la manzana, aunque posee características propias que la distinguen.

Origen y características del árbol de tejocote

El tejocote es originario de México y se desarrolla de forma natural en climas templados, desde los 1,000 hasta los 3,500 metros sobre el nivel del mar. Es común encontrarlo creciendo a orillas de caminos y senderos, así como en bosques mesófilos de montaña, bosques de pino, encino y asociaciones mixtas de pino-encino.

Habita en laderas escarpadas, barrancas y zonas cercanas a cultivos. Destaca por su extraordinaria rusticidad, ya que tolera temperaturas de -5 °C hasta 40 °C, además de soportar periodos de sequía e incluso inundaciones. Gracias a esta capacidad de adaptación, pocas plagas y enfermedades logran afectarlo, razón por la que puede considerarse un árbol resistente y con gran capacidad de supervivencia.

Estas características permiten que el tejocote no se encuentre en peligro de extinción y continúe desarrollándose tanto de forma silvestre como bajo cultivo.

Producción de tejocote en México

Actualmente en México se cultivan aproximadamente 841 hectáreas de tejocote, una superficie relativamente pequeña que representa una oportunidad para incrementar la producción y mejorar la calidad del fruto.

Puebla concentra el 89 % de la producción nacional, seguido por Oaxaca (2.7 %), Estado de México (2.3 %), Jalisco (2.2 %), Ciudad de México (1.8 %), Chiapas (1.3 %) y Zacatecas (1 %).

Aunque la superficie sembrada es reducida, el tejocote tiene potencial para convertirse en un cultivo más rentable si se favorecen las prácticas que incrementen tanto el rendimiento como la calidad del fruto.

Importancia cultural y usos tradicionales del tejocote

Desde la época prehispánica, el tejocote ha formado parte de la medicina tradicional mexicana. Se utilizaba, y en muchos casos aún se utiliza, para aliviar problemas respiratorios como tos, bronquitis, pulmonía, resfriados y dolor de pulmón.

Con frecuencia se preparaba acompañado de flor de sauco, cáscara de chirimoya, cáscara de lima, ocote, canela o eucalipto.

También era empleado para atender diversos malestares estomacales, entre ellos diarrea, amebiasis, disentería, dolor de estómago y corajes, mediante infusiones elaboradas con hojas y corteza del árbol.

Además, tradicionalmente se le atribuían propiedades como diurético, antiespasmódico, auxiliar para bajar de peso, mejorar la circulación coronaria y regular algunas contracciones derivadas de la taquicardia.

Retos del cultivo de tejocote

Como se mencionó anteriormente, Puebla es el principal estado productor de tejocote en México. El 59 % de los productores fertiliza utilizando fertilizantes sintéticos y, dependiendo de la disponibilidad de agua, realizan una o dos aplicaciones durante el ciclo de cultivo.

Aunque el tejocote es un árbol muy tolerante, no puede desarrollarse sin agua. Incluso cuando el suelo cuenta con una buena fertilidad, la falta de humedad limita el crecimiento de cualquier cultivo.

Por ello, la disponibilidad de agua se convierte en uno de los principales factores que condicionan la fertilización, la calidad del fruto y la salud del suelo. Cuando se realiza una segunda fertilización sin que existan lluvias suficientes, el exceso de nitrógeno puede acidificar el fruto, disminuir su calidad e incrementar las pérdidas económicas por una fertilización poco eficiente.

Por otra parte, el 41 % de los productores fertiliza utilizando estiércol de ganado debido a su menor costo. Sin embargo, el transporte y la aplicación del estiércol requieren mayor cantidad de vehículos y mano de obra, situación que en ocasiones provoca que algunas filas de árboles dejen de fertilizarse.

En cuanto a la composta, su uso continúa siendo limitado porque muchos productores la consideran costosa.

Aunque el tejocote presenta buena resistencia a condiciones ambientales adversas, también puede verse afectado por algunas plagas y enfermedades, entre ellas el barrenador del hueso (Conotrachelus crataegi), la mosca de la fruta (Rhagoletis pomonella), el tizón de fuego (Erwina amylovora) y la roya (Gymnosporangium clavipes).

Potencial comercial del tejocote

El principal reto comercial del tejocote es que su consumo continúa asociado casi exclusivamente a la temporada navideña y a la preparación del ponche.

Esta estacionalidad reduce la demanda durante gran parte del año y limita el desarrollo comercial del cultivo. Sin embargo, en regiones como la Ciudad de México podría representar una alternativa interesante mediante asesoría técnica, sistemas de policultivo y estrategias de fertilización amigables con el medio ambiente.

Actualmente, los productos derivados más comunes son ate, conservas, jaleas y mermeladas. Aun así, la mayoría continúa comercializándose de manera local. Su potencial agroindustrial podría fortalecerse mediante mayor inversión, tecnificación y el desarrollo de nuevos productos, siempre procurando mantener prácticas responsables con el medio ambiente.

Reflexiones finales

Un producto agrícola puede convertirse en una excelente oportunidad para los productores cuando no solo se trabaja correctamente dentro de la parcela, sino también cuando se desarrolla una estrategia para incrementar el valor de sus productos.

En el caso del tejocote, existe un amplio potencial para diversificar sus usos mediante nuevos derivados, como jarabes, suplementos alimenticios o pigmentos naturales, además de fomentar un mayor consumo durante todo el año.

El consumo de productos locales seguirá favoreciendo a los pequeños y medianos productores, mientras que un manejo adecuado de la fertilidad permitirá mantener la productividad del cultivo y conservar la calidad del suelo a largo plazo.

Recomendación técnica

La productividad del tejocote depende no solamente de la fertilización, sino también de mantener un suelo con buena actividad biológica, disponibilidad de materia orgánica y un manejo eficiente del agua. Una estrategia de fertilización orientada a mejorar la salud del suelo puede contribuir a conservar la productividad y la calidad del fruto durante varios ciclos agrícolas.

Preguntas frecuentes

¿Qué es el tejocote?

Es un árbol frutal originario de México (Crataegus mexicana), ampliamente conocido por ser uno de los ingredientes principales del tradicional ponche navideño.

¿Dónde se cultiva el tejocote?

Principalmente en Puebla, aunque también se produce en Oaxaca, Estado de México, Jalisco, Ciudad de México, Chiapas y Zacatecas.

¿Qué clima necesita el tejocote?

Se adapta a climas templados entre los 1,000 y 3,500 metros sobre el nivel del mar, soportando temperaturas de -5 °C hasta 40 °C.

¿Cuáles son las principales plagas del tejocote?

Entre las más reportadas se encuentran el barrenador del hueso, la mosca de la fruta, el tizón de fuego y la roya.

Bibliografía